Vacunación para gatos

Protección preventiva durante cada etapa de su vida

La vacunación ayuda a proteger a tu gato frente a enfermedades infecciosas que pueden ser graves y, en algunos casos, potencialmente mortales.

Su edad, historial de vacunación, estado de salud, estilo de vida y exposición a determinados riesgos forman parte de la decisión. Incluso los gatos que viven dentro de casa necesitan una valoración preventiva individual.

¿Por qué es importante vacunar a tu gato?

Vacunar no significa solamente aplicar una inyección. El objetivo es desarrollar y mantener una protección adecuada frente a enfermedades infecciosas que pueden afectar seriamente la salud de tu gato.

La vacunación básica felina incluye protección frente a panleucopenia, herpesvirus y calicivirus. La vacunación contra rabia y leucemia viral felina (FeLV) se valora conforme a la edad, los antecedentes, el riesgo y las recomendaciones aplicables.

Para conseguir una protección adecuada es importante iniciar correctamente el proceso, completar las aplicaciones indicadas y revisar posteriormente las necesidades de vacunación de cada paciente.

Panleucopenia felina
Herpesvirus felino
Calicivirus felino
Rabia
Leucemia viral felina (FeLV), según indicación
Otras vacunas según riesgo

La vacunación de un gatito es un proceso

Durante sus primeros meses, los anticuerpos que el gatito recibió de su madre pueden interferir temporalmente con la respuesta a algunas vacunas. Por eso la vacunación inicial es un proceso y no necesariamente una sola aplicación.

El seguimiento permite completar la protección conforme corresponde a cada gatito. Interrumpir el proceso o asumir que una primera vacuna significa que ya está completamente protegido puede dejar periodos de protección insuficiente.

Iniciar correctamente el proceso
Dar seguimiento al esquema indicado
Completar las aplicaciones necesarias
Revisar la protección conforme el gatito crece

La protección continúa durante la vida adulta

La prevención no termina cuando tu gato deja de ser un gatito. Durante la vida adulta y senior revisamos su historial para determinar qué vacunas o refuerzos corresponden.

El estilo de vida también importa. Vivir exclusivamente dentro de casa, convivir con otros gatos, tener acceso al exterior, ingresar a una pensión o viajar son factores que consideramos al evaluar sus necesidades de protección.

Convivencia con otros gatos
Acceso al exterior
Pensión o alojamiento temporal
Viajes
Historial de vacunación
Riesgos particulares de cada gato

¿No conoces su historial de vacunación?

Si adoptaste a tu gato, perdiste su cartilla o simplemente no sabes qué vacunas recibió, no intentes reconstruir el esquema por tu cuenta. Si conservas cartillas, certificados o cualquier antecedente, tráelos a consulta para revisar la información disponible.

En determinados pacientes también puede ser conveniente realizar pruebas para detectar infección por el virus de la leucemia felina (FeLV) o el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV). Estas pruebas no son vacunas y sus resultados deben interpretarse según la historia clínica y, cuando corresponda, confirmarse o complementarse. La evaluación de FeLV también puede orientar decisiones de vacunación.

  • Revisamos las vacunas y antecedentes disponibles
  • Valoramos el estado de salud y los factores de riesgo
  • Determinamos cómo continuar su protección

Antes de vacunar, revisamos a tu gato

Una vacuna no debería ser solamente una aplicación. Antes de vacunar revisamos a tu gato y consideramos su estado de salud, antecedentes, historial de vacunación y factores de riesgo.

Esta valoración nos ayuda a determinar qué vacunas corresponden y cuál es el momento adecuado para administrarlas, porque, como dice nuestra filosofía: “Médico que no ve y no toca se equivoca.”

¿Qué puedes observar después de una vacuna?

Puede presentarse de forma transitoria

  • Molestia o sensibilidad local: puede presentarse en la zona donde se aplicó la vacuna.
  • Menor actividad: algunos gatos pueden mostrarse temporalmente menos activos.
  • Menor apetito: puede presentarse una disminución temporal del apetito.
  • Observa cómo evoluciona: si las molestias persisten, aumentan o algo te preocupa, comunícate con nosotros.

Comunícate con nosotros si observas

  • Dificultad para respirar.
  • Inflamación importante de la cara.
  • Colapso o debilidad intensa.
  • Vómitos persistentes o cualquier otro cambio que te preocupe.

¿Está al día la vacunación de tu gato?

Si tienes dudas sobre su cartilla, no conoces su historial o quieres revisar si su protección corresponde con su estado de salud y estilo de vida, podemos revisarlo contigo.